martes, 18 de agosto de 2015

Encontrar

El solía esperar alguna señal pero ninguna cubría sus expectativas, incluso podría decirse que le gustaba lamentarse de sus penas y como si fueran competencias de quien sufría más compartía sus vivencias. Como si fuera un logro ir por la vida diciendo "Ya se darán cuenta ilusos, yo lo intenté y no pude así como ustedes no podrán". En la soledad no es que se alegrara cuando a alguien le iba mal pero lo reconfortaba de alguna forma por que así no se sentía tan sólo y derrotado. Así de a poco iba cavando su propia tumba sin darse cuenta, con cada acto inconsciente iba echando una palada más de tierra en el agujero.


Que tan despistado debe haber estado por esos días que aunque el no podía ver lo que se estaba haciendo a si mismo algún amigo o familiar si lo notaba, le decían pero nada, era inútil. Si le tendían una mano de ayuda pensaba que algún interés debían tener sin embargo tambien llegaba a pensar "¿pero como van a querer algo de ti, si no tienes que ofrecer más que problemas y quejas?".

Ni un minuto lo dejaron de querer los que lo conocían o guardaban algún lazo estrecho con él, pero al ver que sus esfuerzos eran en vano decidieron dejarlo por su cuenta para ver si así salía de aquel lúgubre agujero. 

Se había hecho costumbre, un hábito y puede decirse que una forma de vida, el hastío ya formaba parte de él, como si fueran uno sólo que incluso yo apenas lo reconocía. Su recuerdo me hacía tener una gran melancolía ya casi ni recordaba su sonrisa, me gustaría al menos haberlo visto llorar para saber que quedaba al menos alguna parte de él en aquel cuerpo cansado.

Pero llego un mal/gran día insoportable como pocos supo en ese momento que debía tomar una desición era sin exagerar cuestión de vida o muerte, simplemente no podía seguir igual y lo sabía, en un momento de lucidez alcanzó a ver un pequeño rayo de luz y una voz muy familiar le dijo con firmeza pero con mucha ternura y gran amor: debes continuar, ya estas aqui, se que ha sido duro pero nada que no puedas soportar, confía en ti.

Las lagrimas brotaron y limpiaron con una fuerza incontenible pero con mucha delizadeza como cuando el agua corre por un río hacia el mar, es imparable y recordó por un instante lo que era sentirse vivo.

Puedo decir que nada a realmente a su alrededor había cambiado, él había cambiado, pero seguía siendo el mismo el de siempre. "¿Como no pude verlo antes?" exclamó para si. Todas esas palabras de aliento, todos los abrazos, los versos compartidos y hasta esas palabras duras pero tan necesaria de tanta gente que te quiere. Incluso el agua tomó un sabor exquisito, notó una frescura en el aire, todo le parecía más bello, se sentía tan agradecido.

Me sentí tan feliz por él que simplemente lo abracé y le dije: te estaba esperando amigo, se que lo lograrías.

Se que ninguno de nosotros lo tiene fácil pero todos tenemos en nuestras manos la desición de crear momento a momento nuestra vida, debemos estar atentos a lo que esta nos ofrece si lo hacemos nos sorprenderemos de lo que encontraremos. A veces las expectativas nos juegan una mala pasada al esperar algo que es producto de nuestro deseo y al encontrar eso que buscamos podemos pasar de largo por que no lo reconocemos y podemos terminar como Penélope diciendo "Tú no eres quien yo espero".