sábado, 22 de octubre de 2016

Con cariño

Tengo la fortuna de aún contar con mis padres, dos personas maravillosas de las que he aprendido y de las que sigo aprendiendo hasta el día de hoy. Dos personas muy diferentes el uno del otro, cada uno con su propia historia y que en algún punto de las mismas se encontraron y de ese espacio compartido nacimos nosotros, sus hijos.

Con los dos he tenido discuciones muchas veces renegué de sus regaños y no se cuantas veces ignoré sus consejos, pensé que eran anticuados y estaban atrapados en otra época muy lejana y que las cosas "ya no se hacían así", claro era joven y aún más inexperto de lo que ahora soy.

 Afortunadamente el universo siempre equilibra la ecución y tuve caídas muy fuertes, hoyos profundos llenos de confusión de los que no podría haber salido sin su ayuda, muchas veces los juzgué y me sonrojo un poco cuando miro atrás y recuerdo que me apenaba que me mostraran su cariño enfrente de mis amigos, y no deja de sorprenderme lo tonto puede uno puede llegar a ser al no ver cuan afortunado se es.

Muchas veces no entendí sus preocupaciones otra muchas no fui consciente de ellas, incluso puedo afirmar que no valoré muchas de las cosas que con mucho esfuerzo me entregaron. Un día tuve que salir a conseguirlas por mi mismo y me di cuenta que no es fácil, pero con su ejemplo me dieron lo más valioso que uno puede recibir.

Cuando le preguntan a un padre a que hijo quiere más suele decir que no tienen favoritos, no lo sé ya que aún no tengo hijos, pero como hijo yo si puedo decir que a los dos los quiero por que a pesar de los errores que uno como humano puede cometer, no tengo dudas del inmenso amor que nos tienen y sólo ellos sabrán todo lo que han tenido que sacrificar en sus vidas para darnoslo a nosotros y muestra de su voluntad de seguir adelante es que hoy estoy aqui agradeciendoles con este pequeño escrito las muchas cosas que al día de hoy hacen por nosotros. 

Con cariño, su hijo.