sábado, 9 de abril de 2016

Un mundo al revés



Algunos me habían contado de ese extraño mundo, tendrás que verlo con tus propios ojos, escuchaba a menudo.

Todo esta del revés, al contrario de como debería ser, los ojos puestos en el exterior, olvidando el interior ¿cual es el menester?

Cuando dejas de ser un niño para convertirte en un adulto, la apariencia es la que manda, se dibuja en el rostro una cara con colores brillantes para ocultar "imperfecciones", se utilizan desodorantes para cubrir los olores, una mirada triste que se oculta tras una mirada alegre.

Salir día a día a cumplir con el papel , los personajes son las estrellas, de los actores ni ellos mismos se acuerdan, lo que te rodea tu escenario los demás actores secundarios, por las noches y sin público olvidamos a que estamos jugando que obra estamos interpretando. Nos hemos creido el papel, aunque no nos guste el personaje.

A veces cuando detiene el barullo escuchas su voz, te resulta extraña y a la vez tan conocida, necesitas de él y él de ti por que somos lo mismo. Marinero perdido en las aguas de la mente, naufrago entre tantas personalidades: ayer fui este, hoy aquel y mañana ya veré...

Alguien en la calle pide una moneda, nadie ve, nadie oye "hay muchos vivales" dicen, los que no hacen nada por nadie, ni por ellos mismos, lo que no damos nos lo negamos a nosotros tambien, ver en el otro un enemigo desconfiar del descalzo e idolatrar al bien hablado que hipotecó tu destino por una cuenta off-shore.

Sin embargo aqui seguimos por que contra el ser poco se puede , lo que me mantiene por las noches lo que me guía durante el día, el actor que ha regresado a tomar su lugar, a poner orden a la obra de la vida, el que lo ve todo con alegría la fuente de inagotable sabiduría, presta atención por que habla bajito, no le gusta el desorden y te habla cuando estas tranquilo. Tu lo has escuchado, yo lo escuchado, si no me crees, recuerda cuando eras niño.

Algunos me habían contado de ese extraño mundo, tendrás que verlo con tus propios ojos...